
El amor que yo siento no procura el dolor, ni el dominio del pensamiento, ni el chantaje, ni la extorsión, ni el padecimiento, ni la angustia, ni el sufrimiento, ni la mentira, ni la inquisición, pues cree en ti. Este es el amor, esposa mia, que por ti yo siento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario