
Quizas yo no pueda superar al calor cariñoso que da encanto a esa tierra entre dos puentes. Ni sacarte toda la fuerza que una musica da a tu cuerpo, mientras se derrite bajo un sol ruso de luz artificial, al son de una melodía caótica de corchetes, mal grabado. Ni podré estar a la altura del compañero que te vibra y le contestas, cuando puedes. Dandote un vibrante masaje por ese caminito de piedras por el que apenas entra un coche,aunque este tenga mando a distancia. Quizas yo no sirva para andarte al acecho y asaltarte y asustarte y asfixiarte sin sentido, en esas noches, que de corrido te hacen disfrutar. Con la escusa de coserte el vestido y grabarte hasta el empaste de la boca que por cierto, te tienes que cambiar. Y es casi cierto que yo no puedo obligarte y tocarte, por el bajo lo digo, y quererte y amarte a la fuerza. En cuanto solo tengo por testigos, cuatro paredes y unos papeles que acreditan que lo tuyo es mio. Pero es cierto que me quemo por dentro cuando no te tengo y que me convierto en agua nada mas escuchar tu música y que se me cae el alma si te veo bailar, aún mal grabada, y se me ve, se me nota que vuelo en cuanto te veo. Y vibro con tu compañero en cuanto me deja oir tu voz, aunque a veces no sea la que espero. Y me paseo contigo por los dos puentes, de mañana, temprano, a tu lado. Y te dejo a la puerta de tu anhelo y ellas piensan que tienes algo conmigo y ya lo sabe Miami entero. Y mientras consumo todo el polvo de mi vida en descifrarte, en arrepentirme del pasado y contemplarme y convencerme de que aquel día lluvioso en que me planteé si cruzar el mar, alguien mas sabio que yo me convenció para ir a verte. Tu me mueves, tu me creas y me destruyes cada día. Por tí se que existo en cada instante y a ti me dirijo como planeta errante que quiere volver a la orbita de tu sol amante. Te amo
No hay comentarios:
Publicar un comentario